sábado, 25 de marzo de 2023

Reporte sobre el clima cósmico y las emanaciones solares💨

CLIMA CÓSMICO Y EMANACIONES SOLARES💨 

Los textos corresponden a la edición mía de este artículo, el resto está tomado de Facebook. 

Muy interesante para tener en cuenta y comprender algunos procesos que estamos transitando.

Como ya explicamos, las Auroras se forman en momentos de Máximo Solar.

No sé si habéis notado que, en los últimos días, aparecen menos reportes en las redes sociales de crecimiento de consciencia.

La vitalidad y entusiasmo que enciende los teclados se ha detenido prácticamente durante un período de tiempo. Ha habido que reservar la energía para el cuidado del propio cuerpo. La mente no ha estado  

clara, y ha habido gran necesidad de descansar.

Por otra parte, cada vez es más difícil hacer reportes enfocados sólo en los aspectos astrológicos.

Lo que está ocurriendo en nuestras vidas, está siendo impactado por fuerzas que van más allá de nuestro Sistema Solar.

Y, si hasta hace unos años, podíamos comentar que nuestros estados de ánimo, y nuestra vitalidad 

estaba muy ligada al clima de nuestra zona, ahora hemos de incluir un nuevo y apasionante factor: el Clima Cósmico.

Nuestra Gaia, junto con todo el Sistema Solar, está entrando en una banda diferente de la Galaxia, nos estamos cambiando de barrio galáctico!.

Esta banda está más cerca del centro de la galaxia, y por tanto, está mucho más cargada de luz, energía, y consciencia.

El creciente plus de energía presente en esta zona, activa a nuestro Sol que, desde hace ya unos cinco años, ha entrado en lo que se llama Máximo Solar.

En los períodos de Máximo Solar, el Sol emana periódicamente parte de su sustancia luminosa, en forma de Emanaciones, o Llamaradas Solares.

Estas emanaciones solares “encienden” todo el Sistema, y, en algunas ocasiones, las llamaradas, la extensión hacia fuera de la cabellera solar, apunta directamente hacia la Tierra.

Cada emanación, hasta ahora, tardaba unas 76 horas en alcanzar la atmósfera terrestre, pero la última, 

que se produjo el 27 de Mayo (año 2022), impactó el mismo 28, 29, y todavía la estamos navegando, probablemente, hasta el día 3 de Junio.

Lo que emana nuestro Sol, es Plasma Solar. El plasma es parte de su cuerpo, por decirlo así, y está compuesto por millones de partículas lumínicas, llenas de energía e información.

Cada emanación, es única en su sustancia, y todavía no hemos aprendido a interpretar su contenido. 

Pero sí que notamos su efecto en nuestra vida!

Las llamaradas solares afectan, entre otros factores a los ritmos circadianos de los seres vivos.

Estos ritmos constituyen el reloj biológico del cuerpo, se organizan de acuerdo a las horas de luz y oscuridad, o a la cantidad de luz recibida, y están en sincronía con el ciclo geofísico día-noche del 

planeta.

Cada ola de plasma solar viene con una información diferente para reorganizar nuestro ADN. Ninguna es igual a la otra. Cada onda trae nueva energía, diferente de las anteriores. Y trae nueva información.

Viene a darle a cada uno lo que necesita, así es que, si sientes síntomas parecidos a tus amigos, es que están vibrando en frecuencias afines.

Las ondas que llegaron el día 28, han sido de las más intensas sentidas hasta ahora, los estudiosos llaman al choque del plasma solar con la atmósfera y superficie de la Tierra: Tormenta Geomagnética.

En estos días, hubo abundancia de alguno de estos síntomas.

Taquicardias.

Dificultad para poner orden en los propios pensamientos.

Agotamiento, flojera de piernas, y en algunos casos, fallo en el

equilibrio al levantarse.

Tristeza y depresión para algunos, y sentimientos de gran gozo para otros.

Temblores.

Presiones en algunas zonas del cuerpo, por ejemplo, en el cráneo, o en

la mandíbula.

Golpes de calor.

Aumento de la presión sanguínea.

Dolor de cabeza.

Mente nublada.

Ansiedad. Preocupación.

Sueños intensos.

Pérdida de la memoria cercana, y olvido de alguna palabra en medio de un

diálogo.

Insomnio, o despertarse alrededor de las tres de la mañana.

Sentirse superado, sobrepasado con la sensación de que “no tengo tiempo

para todo lo que hay por hacer”.

Sensación de estar “perdidos”, como en un limbo.

Todo esto sumado a que a nivel masivo, cada infusión de energía solar,

aumenta la excitabilidad social, y por tanto, la agresividad y la respuesta

explosiva frente a todo abuso de poder.

Les deseo de todo corazón lo mejor a cada uno, sabiendo que estamos entregados al Gran Espíritu,

 recibiendo lo correcto y perfecto para nuestras existencias. Namasté! 

FUENTE: Verónica Heiland en Facebook